Maniobra de Heimlich en obesos
La maniobra de Heimlich es la técnica de primeros auxilios más conocida frente a un atragantamiento, y saber aplicarla bien puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia. Es simple, cualquiera puede aprenderla y, aplicada a tiempo, salva vidas mientras llega la ayuda médica. En esta guía te explicamos paso a paso qué es, cuándo se usa, cuándo no hay que usarla y cómo hacerla correctamente en un adulto, en un niño, en un bebé e incluso en ti mismo.
Por qué la maniobra de Heimlich tradicional no funciona en personas con obesidad
Antes de actuar necesitas confirmar que se trata de una obstrucción total, porque solo en ese caso se justifica intervenir. La diferencia entre una obstrucción leve y una grave define qué debes hacer.
Señales de que debes intervenir de inmediato
Estás frente a una obstrucción total cuando la persona no puede hablar, toser ni respirar, se lleva las manos al cuello, que es la señal universal de atragantamiento, tiene la cara enrojecida que luego se torna azulada, y muestra desesperación evidente por tomar aire sin lograrlo. Ante este cuadro hay que actuar sin demora mientras alguien más busca ayuda.
Cómo hacer la maniobra de Heimlich en una persona con obesidad paso a paso
Si confirmas que la persona no puede respirar y no logras rodear su abdomen, aplica las compresiones torácicas de esta forma:
Ubícate detrás de la persona y pasa tus brazos por debajo de sus axilas para rodear el pecho, no el abdomen.
Cierra un puño y colócalo con el lado del pulgar en el centro del pecho, sobre la mitad inferior del esternón, que es el mismo punto que se usa para las compresiones de reanimación. Evita apoyarlo sobre las costillas o sobre la punta inferior del esternón.
Sujeta el puño con la otra mano para dar firmeza al movimiento.
Realiza compresiones firmes y secas hacia atrás, en dirección recta hacia ti. Cada compresión es un movimiento independiente y contundente.
Repite las compresiones y vuelve a evaluar después de cada serie.
Puedes alternar las compresiones torácicas con palmadas en la espalda, manteniendo a la persona inclinada hacia adelante para que la gravedad ayude a expulsar el objeto, hasta que salga o la persona pierda el conocimiento.
La fuerza importa tanto como la ubicación correcta. Un puño mal colocado o una compresión tímida no generan la presión suficiente, así que el punto en el centro del esternón y la firmeza del empuje son los que marcan la diferencia
Qué hacer si la persona pierde el conocimiento
Si a pesar de las compresiones el objeto no sale y la persona se desvanece, cambia el plan de inmediato. Como no vas a poder sostener su peso, acompáñala con cuidado hasta el suelo para que no se golpee, dejándola boca arriba, y asegúrate de que alguien ya está buscando ayuda. Luego inicia reanimación cardiopulmonar con compresiones en el pecho, que además de mantener la circulación pueden ayudar a desplazar el objeto. Cada vez que abras la vía aérea revisa la boca y retira el objeto solo si lo ves con claridad, sin meter los dedos a ciegas. Continúa hasta que la persona reaccione o hasta que el personal de salud tome el relevo.
Cómo prevenir los atragantamientos
La forma más segura de enfrentar un atragantamiento es evitar que ocurra, y la prevención pasa por hábitos simples: comer sin apuro, cortar los alimentos en trozos pequeños, masticar bien y no hablar ni reír con la boca llena. Conviene tener especial cuidado con las personas que tienen dificultad para tragar y evitar comer acostado o distraído, ya que son situaciones que aumentan el riesgo de que un bocado bloquee la vía aérea.
Errores frecuentes al auxiliar a una persona con obesidad
Estos son los errores que más se repiten y que conviene evitar:
Insistir con las compresiones abdominales cuando no se logra rodear el abdomen. Si no puedes abrazar la cintura, cambia a compresiones en el pecho.
Colocar el puño sobre las costillas o sobre la punta del esternón, en lugar de sobre la mitad inferior del esternón, lo que reduce la eficacia y aumenta el riesgo de lesión.
Intervenir cuando la persona todavía tose. Si tose, el aire pasa, así que hay que dejar que la tos haga su trabajo.
Meter los dedos a ciegas en la boca, porque casi siempre empuja el objeto más profundo.
Intentar sostener el peso de la persona si se desvanece, en lugar de bajarla al suelo con cuidado para iniciar la reanimación.
Perder tiempo. Mientras una persona realiza las maniobras, otra debe estar buscando ayuda desde el primer momento.
Cuándo buscar atención médica tras un atragantamiento
Aunque logres expulsar el objeto y la persona vuelva a respirar con normalidad, es recomendable una evaluación médica para descartar complicaciones, sobre todo si quedó con tos persistente, dolor, dificultad para respirar o la sensación de que algo quedó atorado. Las compresiones pueden dejar molestias o lesiones internas que conviene revisar. Si la persona quedó delicada o necesita ser llevada a un centro médico con cuidado durante el trayecto, existen servicios de traslado de pacientes en ambulancia con el personal y el equipamiento adecuados según cada caso.
Preguntas frecuentes sobre la maniobra de Heimlich en obesos
¿Se puede hacer la maniobra de Heimlich en una persona obesa?
Sí, pero en una versión modificada. Cuando no es posible rodear el abdomen, las compresiones abdominales se reemplazan por compresiones en el pecho, sobre el centro del esternón, aplicando el mismo principio de generar presión para expulsar el objeto.
¿Por qué no se usan las compresiones abdominales en personas con obesidad?
Porque muchas veces no se logra rodear el abdomen con los brazos ni generar la presión necesaria sobre el diafragma, así que la técnica clásica pierde eficacia. Por eso se pasa a las compresiones torácicas.
¿Dónde coloco las manos para las compresiones en el pecho?
El puño se coloca en el centro del pecho, sobre la mitad inferior del esternón, sujetándolo con la otra mano. Las compresiones se hacen firmes y secas hacia atrás, nunca sobre las costillas.
¿Qué hago si la persona todavía tose?
No debes intervenir. La tos indica que el aire todavía pasa y es la forma más eficaz de expulsar el objeto. Solo se actúa si la persona deja de toser y no puede respirar.
¿Qué hago si la persona pierde el conocimiento?
Bájala al suelo con cuidado para que no se golpee, déjala boca arriba, busca ayuda de inmediato e inicia reanimación cardiopulmonar, revisando la boca cada vez que abras la vía aérea y retirando el objeto solo si lo ves.
¿La misma técnica sirve para embarazadas o personas muy grandes?
Sí. En cualquier caso en que no sea posible rodear el abdomen, como embarazadas en etapas avanzadas o personas de gran tamaño, se aplican compresiones en el pecho siguiendo la misma dinámica.
