como movilizar a un paciente postrado en cama
Cuidar a una persona postrada en casa implica moverla varias veces al día, y hacerlo bien es fundamental tanto para su salud como para cuidar tu propia espalda. Una movilización correcta previene complicaciones como las úlceras por presión, mejora la circulación y hace que el paciente esté más cómodo, mientras que una mala técnica puede lastimarlos a ambos. En esta guía te explicamos cómo movilizar a un paciente postrado en cama paso a paso, desde los cambios de posición hasta pasarlo a una silla, con la técnica correcta para hacerlo seguro.
Por qué es importante movilizar a un paciente postrado
Un paciente que pasa mucho tiempo en la misma posición está expuesto a varios problemas, y por eso la movilización es parte esencial de su cuidado. Cambiarlo de posición con regularidad previene las úlceras por presión, también llamadas escaras, que aparecen cuando la piel queda comprimida demasiado tiempo contra la cama. Además mejora la circulación, evita la rigidez de las articulaciones, favorece la respiración y hace que la persona se sienta más cómoda y participe más de su entorno. Movilizar no es solo trasladar, es cuidar.
Cómo prepararte antes de movilizar al paciente
Antes de mover a la persona, prepara el entorno y tu propio cuerpo para evitar lesiones. Si la cama es articulada, ajústala a una altura cómoda para ti y frena las ruedas. Retira almohadas u objetos que estorben y explícale al paciente lo que vas a hacer para que colabore si puede. En cuanto a tu postura, aplica una buena mecánica corporal: separa los pies para tener una base firme, flexiona las rodillas en lugar de doblar la espalda, mantén la espalda recta, acerca el cuerpo del paciente al tuyo y usa el peso de tu cuerpo en vez de la fuerza de los brazos. Siempre que sea posible, pide ayuda a otra persona.
Cómo cambiar de posición a un paciente en cama
El cambio de posición más habitual es girar al paciente de lado, y conviene hacerlo cada dos horas aproximadamente para prevenir las escaras. Para girarlo hacia un costado:
Ubícate en el lado hacia el que vas a girarlo y cruza el brazo del paciente sobre su pecho.
Flexiona la pierna del lado contrario hacia el que vas a girar, apoyando el pie en la cama.
Toma al paciente por el hombro y la cadera y gíralo con suavidad hacia ti en un solo movimiento coordinado.
Acomódalo con almohadas de apoyo, una en la espalda, otra entre las piernas y otra bajo el brazo, para que quede estable y cómodo.
Cómo subir al paciente hacia la cabecera de la cama
Con el tiempo, los pacientes se deslizan hacia los pies de la cama y hay que reubicarlos. Lo ideal es hacerlo entre dos personas usando una sábana entremetida, es decir, una sábana doblada bajo el cuerpo del paciente que permite deslizarlo sin arrastrar la piel. Si el paciente puede colaborar, pídele que flexione las rodillas y se impulse con los pies mientras ustedes deslizan la sábana hacia la cabecera. Bajar un poco la cabecera de la cama antes de subirlo facilita el movimiento y reduce el esfuerzo.
Cómo sentar al paciente en la cama
Sentar al paciente al borde de la cama es el paso previo para pasarlo a una silla. Primero gíralo de lado hacia el borde, luego baja sus piernas fuera de la cama mientras con tu otro brazo elevas su tronco tomándolo por los hombros, usando el movimiento como una palanca. Una vez sentado, déjalo con apoyo y espera unos segundos antes de continuar, porque al incorporarse puede marearse por un descenso de la presión. Observa que esté estable y sin molestias antes del siguiente paso.
Cómo pasar al paciente de la cama a una silla o silla de ruedas
Para trasladarlo a una silla, ubícala junto a la cama, en el lado más fuerte del paciente, y si es una silla de ruedas, frénala y retira o gira los apoyapiés. Con el paciente sentado al borde de la cama, párate frente a él, sujétalo por el tronco o con un cinturón de transferencia si lo tienes, nunca tirando de los brazos o las axilas. Ayúdalo a ponerse de pie flexionando tus rodillas, gira con él en bloque hasta quedar frente a la silla y acompáñalo a sentarse despacio. Todo el movimiento debe ser lento y coordinado.
Cómo prevenir las úlceras por presión
La prevención de las escaras es una de las razones principales para movilizar al paciente. Además de los cambios de posición frecuentes, mantén la piel limpia, seca e hidratada, y revisa a diario las zonas de mayor presión como el sacro, los talones, las caderas, los codos y la parte de atrás de la cabeza. Procura que la ropa de cama quede sin arrugas ni migas, y considera el uso de un colchón o cojines antiescaras. Una piel cuidada y una buena rotación son la mejor defensa contra estas lesiones.
Cuándo pedir ayuda o un traslado profesional
Hay situaciones en las que movilizar al paciente por cuenta propia no es seguro, ya sea porque es una persona de gran peso, porque tú tienes problemas de espalda, o porque el paciente tiene sondas, fracturas u otra condición delicada. En esos casos lo mejor es contar con apoyo o con ayudas técnicas como una grúa de transferencia. Y cuando el paciente debe ser llevado a un control, examen o centro asistencial, el traslado tiene que hacerse de forma segura y con el cuidado adecuado durante el trayecto, para lo cual existen servicios de traslado de pacientes en ambulancia con el personal y el equipamiento necesarios según su condición.
Preguntas frecuentes sobre cómo movilizar a un paciente postrado
¿Por qué hay que movilizar a un paciente postrado?
Para prevenir las úlceras por presión, mejorar la circulación, evitar la rigidez de las articulaciones, favorecer la respiración y mantenerlo más cómodo. La movilización regular es parte esencial de su cuidado.
¿Cada cuánto se debe cambiar de posición a un paciente en cama?
Como referencia general, cada dos horas aproximadamente, para evitar que la piel quede comprimida demasiado tiempo contra la cama y se formen escaras.
¿Cómo mover a un paciente postrado sin lastimarme la espalda?
Separando los pies para tener una base firme, flexionando las rodillas en lugar de la espalda, manteniendo la espalda recta, acercando el cuerpo del paciente al tuyo y usando el peso de tu cuerpo. Siempre que puedas, pide ayuda.
¿Cómo pasar a un paciente de la cama a una silla de ruedas?
Se sienta primero al borde de la cama, se ubica la silla frenada a su lado, y se lo ayuda a ponerse de pie sujetándolo por el tronco o con un cinturón de transferencia, girando en bloque hasta sentarlo despacio.
¿Qué ayudas técnicas facilitan la movilización?
La sábana entremetida o deslizante para moverlo en la cama, el cinturón de transferencia, la tabla de transferencia, la cama articulada y la grúa para pacientes de mayor peso o dependencia.
¿Cómo prevenir las úlceras por presión?
Con cambios de posición frecuentes, manteniendo la piel limpia, seca e hidratada, revisando a diario las zonas de presión, dejando la ropa de cama sin arrugas y usando un colchón o cojines antiescaras.
