primeros auxilios deportivos
En una cancha, un gimnasio o una carrera, las lesiones aparecen de un momento a otro: una torcedura de tobillo, un tirón muscular, un choque de cabezas o alguien que se desploma. Saber primeros auxilios deportivos permite contener la situación en los primeros minutos, evitar que una lesión leve se transforme en una grave y decidir cuándo el deportista debe parar. En esta guía te explicamos qué hacer ante las lesiones más comunes del deporte y ante las emergencias serias. Para una base general, revisa también nuestra guía de primeros auxilios.
Cómo evaluar una lesión deportiva
Antes de aplicar cualquier técnica hay que hacer una evaluación rápida. Detén la actividad y no permitas que el deportista siga jugando, porque continuar es la principal causa de que una lesión menor se agrave. Observa si está consciente y respira con normalidad, si puede mover la zona afectada y si hay deformidad, hinchazón o sangrado. Pregúntale qué sintió y dónde le duele, ya que un chasquido o un dolor punzante al momento del movimiento suelen indicar una lesión de mayor importancia. Ante cualquier duda sobre la gravedad, lo correcto es no seguir y buscar evaluación profesional.
El protocolo de frío para lesiones musculares y articulares
La mayoría de las lesiones deportivas leves se manejan con cuatro medidas simples que conviene aplicar en las primeras horas. La primera es el reposo, deteniendo la actividad para no agravar el daño. La segunda es el frío, aplicando hielo envuelto en un paño durante unos quince a veinte minutos, nunca directamente sobre la piel, y repitiendo cada dos o tres horas. La tercera es la compresión, con un vendaje elástico firme pero que no corte la circulación. Y la cuarta es la elevación de la zona afectada por encima del nivel del corazón para reducir la inflamación. En las primeras horas se evita el calor, los masajes y los antiinflamatorios sin indicación médica.
Qué hacer ante las lesiones deportivas más comunes
Estas son las situaciones que más se repiten en la práctica deportiva.
Esguince o torcedura
Ocurre cuando una articulación se fuerza más allá de su rango, siendo el tobillo el caso más frecuente. Aplica reposo, frío, compresión y elevación, y no permitas que el deportista siga apoyando la zona. Si hay mucho dolor, deformidad o imposibilidad de apoyar, hay que descartar una fractura con evaluación médica.
Desgarro o tirón muscular
Se siente como un pinchazo o tirón brusco durante el esfuerzo, habitualmente en los músculos del muslo o la pantorrilla. Detén la actividad de inmediato, aplica frío y compresión suave y mantén la zona en reposo. No masajees el músculo ni apliques calor en las primeras horas, porque puede aumentar el sangrado interno.
Calambre muscular
Es una contracción involuntaria y dolorosa, generalmente por fatiga, deshidratación o pérdida de sales. Detén la actividad, estira el músculo afectado con suavidad y de forma sostenida, masajea la zona levemente e hidrata al deportista. Suele ceder en pocos minutos y no requiere atención médica salvo que se repita con frecuencia.
Golpe o contusión
Aplica frío con protección durante quince a veinte minutos para reducir la inflamación y el hematoma, y mantén la zona en reposo. Vigila la evolución, ya que un dolor que aumenta o una hinchazón importante pueden indicar algo más serio que un simple golpe.
Luxación
Cuando un hueso se sale de su articulación, la zona se ve deformada y el dolor es intenso. Nunca intentes volver a poner el hueso en su lugar, porque puedes dañar nervios y vasos. Inmoviliza la articulación en la posición en que quedó, aplica frío y busca atención médica de inmediato.
Fractura
Ante deformidad, dolor intenso o imposibilidad de mover la zona, sospecha una fractura. Inmoviliza sin intentar acomodar el hueso, aplica frío con protección y evita cualquier movimiento de la parte lesionada. Si hay una herida abierta sobre la fractura, cúbrela con una gasa limpia sin presionar sobre el hueso.
Qué no debes hacer ante una lesión deportiva
Algunos errores frecuentes empeoran el cuadro. No dejes que el deportista siga jugando para no perder el partido, porque es la forma más rápida de agravar una lesión. No apliques calor ni masajes en las primeras horas de un golpe o desgarro. No intentes acomodar un hueso luxado o fracturado. No pongas hielo directo sobre la piel. No des medicamentos por tu cuenta sin indicación médica, y no muevas a un deportista con sospecha de lesión de cuello o columna.
Cómo prevenir las lesiones deportivas
Buena parte de las lesiones se pueden evitar con hábitos simples. Un calentamiento adecuado antes de la actividad y una vuelta a la calma al final preparan el músculo para el esfuerzo. La hidratación constante, sobre todo en días calurosos, previene calambres y golpes de calor. El uso del equipamiento correcto, en especial el calzado adecuado para cada disciplina y los elementos de protección, reduce el riesgo de torceduras y golpes. Y respetar los tiempos de descanso y de recuperación tras una lesión evita las recaídas, que suelen ser peores que la lesión original.
Preguntas frecuentes sobre primeros auxilios deportivos
¿Qué hacer ante un esguince de tobillo?
Detener la actividad y aplicar reposo, frío envuelto en un paño durante quince a veinte minutos, compresión con vendaje elástico y elevación de la zona. Si hay mucho dolor, deformidad o no puede apoyar, se debe descartar una fractura.
¿Se puede aplicar calor a un tirón muscular?
No en las primeras horas, porque puede aumentar el sangrado interno y la inflamación. En esa etapa corresponde frío, compresión y reposo, y el calor solo más adelante si lo indica un profesional.
¿Qué hacer ante un calambre?
Detener la actividad, estirar el músculo afectado con suavidad y de forma sostenida, masajear levemente la zona e hidratar al deportista. Suele ceder en pocos minutos.
¿Puede seguir jugando un deportista que se golpeó la cabeza?
No. Todo golpe en la cabeza obliga a sacarlo de la actividad, aunque parezca estar bien, y a buscar atención médica si hay pérdida de conocimiento, confusión, vómitos, dolor intenso o problemas de equilibrio.
¿Qué hacer si un deportista se desploma y no responde?
Avisar de inmediato a emergencias, iniciar reanimación con compresiones en el centro del pecho y usar un desfibrilador externo apenas esté disponible, ya que cada minuto de demora reduce las posibilidades de sobrevida.
¿Qué debe tener un botiquín deportivo?
Gasas y apósitos estériles, vendas elásticas, tela adhesiva, guantes desechables, tijeras, antiséptico, suero fisiológico y compresas frías, revisando su contenido de forma periódica.
