que hacer ante un ataque cardiaco
Un ataque cardíaco es una emergencia en la que cada minuto cuenta, y saber cómo reaccionar puede salvar una vida. El problema es que muchas personas no reconocen las señales a tiempo o no saben qué hacer, y esa demora es justamente lo más peligroso. En esta guía te explicamos qué hacer ante un ataque cardíaco o infarto paso a paso, cómo reconocer sus señales y en qué se diferencia de un paro cardíaco, que no es lo mismo. Para el manejo general de emergencias, puedes revisar también nuestra guía de primeros auxilios.
Qué es un ataque cardíaco y en qué se diferencia de un paro cardíaco
Aunque suelen confundirse, un ataque cardíaco y un paro cardíaco no son lo mismo. El ataque cardíaco, también llamado infarto, ocurre cuando se obstruye una arteria que lleva sangre al corazón, y ese bloqueo empieza a dañar el músculo cardíaco. En este caso la persona por lo general está consciente y presenta síntomas como dolor en el pecho. El paro cardíaco, en cambio, es cuando el corazón se detiene por completo, la persona pierde el conocimiento y deja de respirar, y requiere reanimación de inmediato. La conexión entre ambos es importante: un infarto que no se atiende a tiempo puede desembocar en un paro cardíaco.
Cómo reconocer las señales de un ataque cardíaco
Reconocer los síntomas a tiempo es lo que permite actuar rápido. La señal más característica es un dolor o una sensación de opresión en el centro del pecho, que puede extenderse hacia el brazo, la mandíbula, el cuello, la espalda o el estómago. A eso suelen sumarse la falta de aire, el sudor frío, la palidez, las náuseas, el mareo y una sensación de angustia. Es clave saber que en mujeres, adultos mayores y personas diabéticas los síntomas pueden ser más leves o atípicos, como fatiga, malestar general o molestias en la espalda o la mandíbula sin el dolor de pecho clásico. Ante la duda, siempre es mejor actuar como si fuera un infarto.
Qué hacer ante un ataque cardíaco paso a paso
Si sospechas que una persona está sufriendo un infarto, actúa de inmediato:
Llama de inmediato a los servicios de emergencia. No esperes a ver si los síntomas pasan solos, porque el tiempo perdido daña más al corazón.
Mantén a la persona en reposo absoluto, tranquila y en una posición semisentada que le resulte cómoda y le facilite respirar.
Afloja la ropa ajustada, como el cuello de la camisa o el cinturón, para que esté más cómoda.
No la dejes sola y no permitas que camine, haga esfuerzos ni intente trasladarse por sus propios medios.
Si toma medicación para el corazón indicada por su médico, ayúdala a tomarla según esa indicación.
Vigila su respiración y su estado de conciencia de forma permanente mientras llega la ayuda, porque su condición puede cambiar rápido.
Respecto a la aspirina, en un infarto puede ser útil masticar una, pero solo si la persona no es alérgica y no está contraindicada, y siempre siguiendo lo que indique el operador de emergencia al teléfono. Ante cualquier duda, no la administres por tu cuenta.
Qué no debes hacer
Algunos errores frecuentes pueden costar tiempo valioso. No minimices los síntomas ni esperes a que se pasen solos, porque esa demora es el mayor riesgo. No permitas que la persona conduzca ni se traslade caminando. No le des alimentos ni bebidas, más allá de la aspirina si corresponde. Y no le administres medicamentos por tu cuenta sin una indicación médica o del servicio de emergencia.
Qué hacer si la persona pierde el conocimiento
Si la persona se desvanece y deja de respirar con normalidad, la situación se convirtió en un paro cardíaco y hay que actuar de otra manera. Recuéstala boca arriba sobre una superficie firme, asegúrate de que ya avisaron a emergencias e inicia reanimación cardiopulmonar de inmediato. Si hay un desfibrilador externo automático cerca, pídelo, porque aumenta mucho las posibilidades de sobrevida. Puedes ver el detalle completo en nuestra guía sobre cómo hacer RCP. Toda persona que sufre un evento así necesita ser evaluada y trasladada con urgencia a un centro asistencial.
Cómo reducir el riesgo de un infarto
Aunque no todos los infartos se pueden evitar, muchos factores de riesgo son controlables. Mantener bajo control la presión arterial, el colesterol y la diabetes, no fumar, llevar una alimentación equilibrada, hacer actividad física de forma regular y realizarse controles médicos periódicos reducen de manera importante la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco. Conocer los propios antecedentes de salud y los de la familia también ayuda a estar más atento a las señales.
Preguntas frecuentes sobre qué hacer ante un ataque cardíaco
¿Qué es un ataque cardíaco?
Es un infarto, es decir, la obstrucción de una arteria que lleva sangre al corazón, lo que empieza a dañar el músculo cardíaco. La persona suele estar consciente y con síntomas como dolor u opresión en el pecho.
¿Cuál es la diferencia entre un infarto y un paro cardíaco?
En el infarto se obstruye una arteria y el corazón sigue latiendo, con la persona por lo general consciente. En el paro cardíaco el corazón se detiene, la persona pierde el conocimiento y deja de respirar, y requiere reanimación inmediata.
¿Cuáles son las señales de un ataque cardíaco?
Dolor u opresión en el centro del pecho que puede irradiar al brazo, la mandíbula, el cuello o la espalda, junto con falta de aire, sudor frío, náuseas, mareo y angustia. En mujeres y adultos mayores pueden ser más leves o atípicos.
¿Qué hacer ante un posible infarto?
Llamar de inmediato a los servicios de emergencia, mantener a la persona en reposo y en posición semisentada, aflojar la ropa ajustada, no dejarla sola ni permitir que haga esfuerzos, y vigilar su respiración hasta que llegue la ayuda.
¿Se debe dar aspirina ante un ataque cardíaco?
Puede ser útil masticar una aspirina, pero solo si la persona no es alérgica ni está contraindicada, y siempre siguiendo la indicación del operador de emergencia. Ante la duda, no se debe administrar por cuenta propia.
¿Qué hago si la persona pierde el conocimiento?
Si deja de respirar con normalidad, se trata de un paro cardíaco. Hay que recostarla boca arriba, avisar a emergencias e iniciar RCP de inmediato, usando un desfibrilador si hay uno disponible.
